lunes, 27 de abril de 2009

Pero, ... ¿qué es La Modernidad?

Pero, ... ¿qué es La Modernidad?

Con este concepto se pretende describir una determinada concepción del hombre y del mundo en la que participan principios culturales muchas veces muy distintos, pero que históricamente confluyen configurando una forma de existencia designada a través del concepto de “lo moderno”. Tiene su origen en la Europa de los Siglos XV y XVI, recoge importantes desarrollos anteriores y se nutrirá del conjunto de transformaciones políticas, tecnológicas, sociales y culturales que se producirán durante los siglos posteriores. Se irá extendiendo progresivamente – cual “ola” de Alvin Toffler – siendo asimilada en culturas diferentes a las de origen. Si bien es o representa un fenómeno universal, hay aún áreas geográficas y muchos países que no participan de ella.

El punto de quiebre que permite el paso del universo medieval a la modernidad lo constituye la gran crisis de autoridad vivida por la iglesia católica tanto en lo intelectual como político. La Reforma protestante disuelve la unidad entre la verdad revelada y el conocimiento tal como se presenta en el medioevo. Se desarrollan así – según el autor analizado – nueve principios constitutivos de la modernidad en nueve áreas diferentes:

1. Conocimiento: Desarrolla una concepción sobre el conocimiento radicalmente diferente. Deja de ser un proceso que se desarrolla sobre principios fundamentales aceptados como verdaderos, sino que debe ser capaz de fundar por si mismo la validez de lo que afirma. La Modernidad conocerá a través de la duda, poniendo en tela de juicio sus propias certezas o lo dado por cierto por cualquier concepción. La sabiduría de la fe dará lugar a la sabiduría de la incertidumbre.

2. Pensamiento: Del pensamiento dogmático medieval se pasa al pensamiento escéptico, crítico y secular de la modernidad. Al prescindir de una referencia trascendente y común (la unidad entre lo verdadero y lo bueno) como punto de partida en el área del conocimiento, de la ética o la política, cada una de estas áreas se constituyen en áreas donde habrá de construirse principios de legitimidad específicos.

3. Convivencia Social: Se desarrollan los conceptos de tolerancia y pluralismo como principios de convivencia social, producto de la “dispersión” o separación del conocimiento, la ética y la política. La teología es sustituida por la ciencia y en filosofía, de la preocupación por la ontología se pasa a la preocupación por la epistemología (del ser al conocimiento); todo esto da lugar al desarrollo de la ética moderna y relaciones políticas diferentes a las medievales.

4. Naturaleza: Desacralizada la naturaleza, producto de la secularización, se establece un diferente tipo de relación y se convierte en un objeto de control y explotación reafirmando el antropocentrismo y la idea del progreso lineal, permanente, ascendente y positivo. “La idea de progreso que desarrolla la modernidad hace que la historia adquiera una especial importancia y hace del tiempo su condición esencial de posibilidad” .

5. Tiempo: Radical transformación del concepto de tiempo histórico y cotidiano. En lo referente a la historia, se pasa de la mirada a las tradiciones y al pasado, a la mirada al presente y, básicamente, al futuro el cual se percibe y se desea mejor. En lo cotidiano el invento del reloj mecánico en el Siglo XIV, se transforma en “un medio de sincronizar las acciones de los hombres”, los cuales, al ponerlo en el bolsillo pueden comenzar a desplazarse con él. La economía industrial y la vida urbana moderna serían impensables, sin la capacidad de control sobre el tiempo. La modernidad ya desarrollada operará una nueva transformación del concepto de tiempo en la física a partir de la teoría de la relatividad.

6. Espacio: De la idea del espacio, como jerarquía de valores en el mundo medieval, a la idea de espacio, como sistema de magnitudes moderno permite importantes avances como la determinación de las leyes de la perspectiva, la cartografía y por lo tanto los descubrimientos, permitiendo que el mundo se expanda y las distancias se reduzcan. Europa deja de ser el ombligo del mundo y la tierra deja de ser el centro del universo.

7. Economía: El mercado pasa progresivamente a ser la instancia en la cual se realiza la regulación económica y el dinero el medio generalizado del intercambio mercantil, el cual descansa en la libertad de quienes participan en el vender y el comprar. El mercado iguala a los individuos y estos se miden por el dinero. “El poder social se lleva en el bolsillo”. A partir de allí se busca organizar política y socialmente a las sociedades, aparecen nuevas clases, conflictos y una gran movilidad social que genera grandes dinamismos que se traducen en innovaciones tecnológicas.

8. Desarrollos Tecnológicos: Significaron dejar de depender de la energía humana o animal para producir o hacer aquello que requerimos. Alvin Toffler acuña el concepto de “segunda ola” civilizatoria, señalando como primera ola el proceso de sedentarización. Es en este dominio donde mas se ha expresado el poder de la modernidad, su dinamismo y capacidad de perfeccionamiento. El desarrollo tecnológico y científico, ambos muy ligados, han servido de soporte a la fe del progreso de la modernidad.

9. Estética: La modernidad desarrolla un importante cambio en las sensibilidades estéticas en todos los campos artísticos. El hombre común y sus problemas aparece en su centro de reflexión, no el héroe o el santo.

Revisando el texto, decidí incorporar una cita leída con posterioridad y que permite aclarar mejor el concepto de modernidad complementándolo:

El vocablo “modernización” se introduce como término técnico en los años cincuenta: caracteriza un enfoque teorético que hace suyo el problema de Max Weber, pero elaborándolo con los medios del funcionalismo sociológico. El concepto de modernización se refiere a una gavilla de procesos acumulativos que se refuerzan mutuamente: a la formación de capital y a la movilización de recursos; al desarrollo de las fuerzas productivas y al incremento en la productividad en el trabajo; a la implantación de poderes públicos centralizados y al desarrollo de identidades nacionales; a la difusión de los derechos de participación política, de las formas de vida urbana y de la educación formal; a la secularización de los valores y normas, etc. La teoría de la modernización practica en el concepto de modernidad de Max Weber una abstracción preñada de consecuencias. Desgaja a la modernidad de sus orígenes moderno europeos para esterilizarla y convertirla en un patrón de procesos de evolución social neutralizados en cuanto al espacio y el tiempo. Rompe además la conexión interna entre modernidad y el contexto histórico del racionalismo occidental, de modo que los procesos de modernización ya no pueden entenderse como racionalización, como objetivación histórica de estructuras racionales .

MDR.
19.12.2001

miércoles, 8 de abril de 2009

Programa Arquitectural







ANEXO:

ANEXO:

Citas de secciones del texto “Construir, Habitar, Pensar”

“Pero si escuchamos lo que el lenguaje dice en la palabra construir, oiremos tres cosas:
1. Construir es propiamente habitar.
2. El habitar es la manera en que los mortales son en la tierra.
3. El construir como habitar se despliega en el construir que cuida — es decir: que cuida el crecimiento — y en el construir que levanta edificios.”

“…Cuando se habla de hombre y espacio, oímos esto como si el hombre estuviera en un lado y el espacio en otro. Pero el espacio no es un enfrente del hombre, no es ni un objeto exterior ni una vivencia interior. No existen los hombres y además espacio…”

“…La relación del hombre con los lugares y, a través de los lugares, con espacios descansa en el habitar. El modo de habérselas de hombre y espacio no es otra cosa que el habitar pensado de un modo esencial….”

“…Producir (hervorbringen) se dice en griego "tekhu". A la raíz tec de este verbo pertenece la palabra "tekhne", técnica. Este concepto, para los griegos, no significa ni arte ni oficio manual sino: dejar que algo — como esto o aquello, de un modo o de otro — aparezca en lo presente. Los griegos piensan la "tekhne", el producir, como un "dejar aparecer". La "tekhne" que hay que pensar así se oculta desde hace mucho tiempo en la tecnología de la arquitectura…”

“…La esencia del construir es el dejar habitar. La consumación de la esencia del construir es el erigir lugares por medio del ensamblamiento de sus espacios. Sólo si somos capaces de habitar podemos construir…”.

“…Sin embargo, el hecho de que el pensar mismo pertenezca al habitar — en el mismo sentido que el construir, pero de otra manera — es algo de lo que puede dar testimonio el sendero del pensar intentado aquí…”

“…Construir y pensar, cada uno a su manera, son siempre ineludibles para el habitar. Pero al mismo tiempo serán insuficientes para el habitar mientras cada uno lleve lo suyo por separado en lugar de escucharse el uno al otro. Serán capaces de esto si ambos, construir y pensar, pertenecen al habitar, permanecen en sus propios límites y saben que tanto el uno como el otro vienen del taller de una larga experiencia y de un incesante ejercicio…”

En estos textos encontramos el origen del ejercicio a realizar en esta etapa, la capacidad de retraerse de lo cotidiano para ver la real condición del habitar en el que nos encontramos, para pensarlo, evaluarlo e intervenirlo.

sábado, 14 de marzo de 2009

Referentes de Dibujo































Formato de papel

Formato de papel

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Los formatos de papel estándar en la mayor parte del mundo se basan en los formatos definidos en el año 1922 en la norma DIN 476 del Deutsches Institut für Normung ("Instituto Alemán de Normalización" en alemán), más conocido como DIN. Este estándar ha sido desarrollado por el ingeniero berlinés Dr. Walter Forstmann y se parece a bocetos olvidados datados en la época de la Revolución Francesa.

La norma alemana ha sido la base de su equivalente internacional ISO 216 de la Organización Internacional para la Estandarización que, a su vez, ha sido adoptada por la mayoría de los países. En general, tan sólo existen diferencias en las tolerancias permitidas.

Paralelamente siguen existiendo, por ejemplo en los EE.UU. y en Canadá, otros sistemas tradicionales. Esto ocasiona regularmente problemas y costos adicionales.


Formatos internacionales de papel (ISO/DIN)

Formato A0 y sub-divisiones.
Formato A0 y sub-divisiones.

El formato de referencia de la serie A es el A0, cuya superficie mide 1 m2. La relación entre las longitudes de los lados vale uno frente a la raíz cuadrada de 2 (1:√2), redondeando a milímetros enteros. En consecuencia, cada formato de una serie resulta de duplicar el lado menor del formato inmediatamente inferior, o de dividir por la mitad el lado mayor del formato inmediatamente superior. De esta forma, la relación entre las superficies de dos formatos consecutivos de una serie siempre vale 2 (la superficie del A0 es el doble de la superficie del A1, el A1 el doble del A2, etcétera).

Las alturas y anchuras y, por consiguiente, también las superficies de los formatos de la serie B son la media geométrica de los valores relativos al formato correspondiente y el inmediatamente superior de la serie A. Así, por ejemplo, B0 = 1000 × 1414 mm2 = √(841·1189) × √(1189·1682) mm2, resulta de los formatos A0 (841 × 1189 mm2) y 2A0 (1189 × 1682 mm2).

Las medidas de la serie C son la media geométrica de los formatos de mismo número de las series A y B. Así, C0 = √(841·1000) × √(1189·1414) mm2 = 917 × 1297 mm2.

Los formatos de la serie B son siempre mayores que los de la serie A y los de la serie C se encuentran entre estos.

Tabla de formatos (ISO/DIN)

Símbolo y tamaño en milímetros. Se toleran desviaciones en las medidas de ± 1,5 mm para medidas de hasta 150 mm, de ± 2 mm para medidas de hasta 600 mm y de ± 3 mm para medidas superiores. 2A0 y 4A0 no existen en la norma ISO, pero sí están definidas en las normas UNE, DIN y otras.

Series ISO/DIN A÷E, medidas en mm

A- B- C- D- E-
4-0 1682 × 2378
2-0 1189 × 1682
-0 841 × 1189 1000 × 1414 917 × 1297
-1 594 × 841 700 × 1000 648 × 917 545 × 779
-2 420 × 594 500 × 700 458 × 648 385 × 545
-3 297 × 420 350 × 500 324 × 458 272 × 385 400 × 560
-4 210 × 297 250 × 350 229 × 324 192 × 272 280 × 400
-5 148 × 210 175 × 250 162 × 229 136 × 192 200 × 280
-6 105 × 148 125 × 175 114 × 162 96 × 136 140 × 200
-7 74 × 105 88 × 125 81 × 114 68 × 96
-8 52 × 74 62 × 88 57 × 81
-9 37 × 52 44 × 62 40 × 57
-10 26 × 37 31 × 44 28 × 40


De todos los formatos el más extendido por su uso es el A4 que tiene un tamaño de 210 x 297 mm, traducido a pulgadas, 8,268 × 11,693 ".

Otros formatos

Aunque algunos están en desuso, existen otros formatos de papel normalizados. El Folio, palabra que ha quedado asociada a hoja de papel en algunos paises como España, mide 220×320 mm, la mitad de un folio (220×160 mm) es una cuartilla (o cuarto) y la mitad de una cuartilla, un octavo u octavilla. También existía la Holandesa (ya en desuso), de igual ancho que el folio (220 mm) pero más corta (unos 280 mm).

Aunque usualmente el tamaño del papel viene dado por el tamaño del producto final que se quiere obtener y el tamaño de las máquinas impresoras, los fabricantes de papel crean otras normas. Los tamaños más habituales son (expresados en centímetros):

65×90 70×100 45×64 43×61 32×45 (Para Europa)

En los Estados Unidos, Canadá y algunos países de Latinoamérica, no se han llegado a adoptar las normas internacionales sobre las medidas del papel, manteniéndose los formatos basados en el sistema de medidas anglosajón:

Nombre medida (pulgadas) medida (mm) ancho-alto
Letter (Carta) 11 × 8½ 279 × 216 1:1,2941
Legal (Oficio) 13 × 8½ 330 × 216 1:1,6471
Tabloid 17 × 11 432 × 279 1:1,5455



Inicio del Blog

Se da inicio al blog del taller de segundo año, aqui se publicaran temas de interés para el taller, informaciones útiles y citas bibliográficas.

Inmediatamente.... algunos libros que serán importantes:



Los hechos de la arquitectura
Fernando Pérez, Alejandro Aravena y José Quintanilla
17 x 21 cm
300 páginas, duetono, tapa rústica
ISBN Nº 956-14-0564-4
Santiago de Chile, 1999 (1a edición)
Texto: castellano

3a edición / mayo 2007

Este libro está destinado en primer lugar a estudiantes y profesores de arquitectura y, en segunda instancia, a profesionales y personas interesadas. En él se propone mostrar los problemas fundamentales que constituyen la materia de la arquitectura, asumiendo el punto de vista de la generación y desarrollo del proyecto.
Para ello se recurre en lo fundamental a casos especialmente significativos, que muestran desde diversos ángulos algunos de los problemas que la arquitectura se ha planteado a lo largo de la historia.

Estos casos analizados y descritos en el libro (que incluyen el Panteón de Roma, la Alhambra y el Pabellón de Barcelona, entre otros), cuentan con una cualificada información gráfica y referencias bibliográficas que permiten profundizar su estudio. Los complementan una serie de ensayos introductorios y una breve antología de textos teóricos.




Material de Arquitectura
Alejandro Aravena, editor
Sandra Iturriaga y Ricardo Torrejón, editores asociados
17 x 21 cm
232 páginas, duetono, tapa rústica
ISBN Nº 956-14-0744-2
Santiago de Chile, 2003
Texto: castellano


De un tiempo a esta parte, los materiales y la construcción han alcanzado un estatus privilegiado en la definición de la forma arquitectónica. Parece ser que en un momento particularmente permisivo, que como tal corre el riesgo de la arbitrariedad y la irrelevancia propia del formalismo vacío, se espera que la concretitud y precisión de las leyes que gobiernan la materia, acoten el espectro de posibilidades de un proyecto. Sin embargo, dado que sólo donde hay reglas hay libertad, el verdadero interés de atender a la materia está en su capacidad de volver a dar sentido a la tarea del arte que consiste en “hacer siempre lo mismo, pero nunca igual”. Esta antología intenta entonces por una parte aprender de aquellas experiencias en que la buena construcción da consistencia a las obras y, por la vía ejemplar, mostrar que vanguardia y sentido común podrían formar parte de un mismo impulso.

Textos de Mostafavi, Dal Co y Rice, los de Mori, Witte y Steinberg para “Inmaterial/Ultramaterial" u obras de Serra, Märkli, Lewerentz y Mayer Hermann en el escenario internacional, entre otros, dialogan con entrevistas y obras de arquitectos chilenos.




Forma resistente
Juan Ignacio Baixas
17 x 21 cm
176 páginas, duetono, tapa rústica
ISBN Nº 956-14-0860-0
Santiago de Chile, 2005
Texto: castellano


Para poder proyectar, -entendiendo por proyecto a la vez la esencia de una obra edificable y el cuerpo de representaciones e instrucciones que la hacen factible- el verdadero arquitecto actúa dentro de los límites de lo que puede construir. Mientras mayor sea su universo de posibilidades, mayor será la libertad con que proyecte. Este texto es un esfuerzo dirigido a los que proyectan y a los que estudian como proyectar, con el objeto de ampliar dicho universo en el plano específico de la forma resistente.

Tanto los casos que se presentan como el análisis que se hace de ellos son limitados, sin embargo se ha intentado reunirlos en forma ordenada de modo que cada lector pueda suplir con su conocimiento e ingenio, las limitaciones del texto.

Juan Ignacio Baixas